21 diciembre 2009

Mi lado hippy

Es muy largo, pero merece la pena. Viene a colación del discurso de JL R. Zapatero sobre el viento -qué hombre, qué visionario que es...- y tal. Copiado y pegado con todas las reservas, pero total... si tienes que escoger entre publicar la verdad y la leyenda, escoge la leyenda, sobre todo si es bella. Al fin y al cabo, desde que Guardiola es empleado del Barça, ha quedado demostrado que la belleza es posible en nuestros días...

"El Gran Jefe Blanco de Washington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El Gran Jefe Blanco nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta gentileza, porque sabemos que poca falta le hace nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego a tomar nuestras tierras. El Gran Jefe Blanco de Wáshington podrá confiar en la palabra del jefe Seattle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras.

¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotros una idea extraña.

Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos?

Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo la historia del piel roja.

Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.

Por esto, cuando el Gran Jefe Blanco en Wáshington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. El Gran Jefe Blanco dice que nos reservará un lugar donde podamos vivir satisfechos. Él será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por lo tanto, nosotros vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Pero eso no será fácil. Esta tierra es sagrada para nosotros.

Esta agua brillante que se escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar que ella es sagrada, y deberán enseñar a sus niños que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasados.

Los ríos son nuestros hermanos, sacian nuestra sed. Los ríos cargan nuestras canoas y alimentan a nuestros niños. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñar a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos, y los suyos también. Por lo tanto, ustedes deberán dar a los ríos la bondad que le dedicarían a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Para él una porción de tierra tiene el mismo significado que cualquier otra, pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino. Deja atrás las tumbas de sus antepasados y no se preocupa. Roba de la tierra aquello que sería de sus hijos y no le importa.

La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto.

Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las suyas. Tal vez sea porque soy un salvaje y no comprendo.

No hay un lugar quieto en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír el florecer de las hojas en la primavera o el batir las alas de un insecto. Mas tal vez sea porque soy un hombre salvaje y no comprendo. El ruido parece solamente insultar los oídos.

¿Qué resta de la vida si un hombre no puede oír el llorar solitario de un ave o el croar nocturno de las ranas alrededor de un lago?. Yo soy un hombre piel roja y no comprendo. El indio prefiere el suave murmullo del viento encrespando la superficie del lago, y el propio viento, limpio por una lluvia diurna o perfumado por los pinos.

El aire es de mucho valor para el hombre piel roja, pues todas las cosas comparten el mismo aire -el animal, el árbol, el hombre- todos comparten el mismo soplo. Parece que el hombre blanco no siente el aire que respira. Como una persona agonizante, es insensible al mal olor. Pero si vendemos nuestra tierra al hombre blanco, él debe recordar que el aire es valioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con la vida que mantiene. El viento que dio a nuestros abuelos su primer respiro, también recibió su último suspiro. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deben mantenerla intacta y sagrada, como un lugar donde hasta el mismo hombre blanco pueda saborear el viento azucarado por las flores de los prados.

Por lo tanto, vamos a meditar sobre la oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, impondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un hombre salvaje y no comprendo ninguna otra forma de actuar. Vi un millar de búfalos pudriéndose en la planicie, abandonados por el hombre blanco que los abatió desde un tren al pasar. Yo soy un hombre salvaje y no comprendo cómo es que el caballo humeante de hierro puede ser más importante que el búfalo, que nosotros sacrificamos solamente para sobrevivir.

¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo.

Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.

Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.

Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios.

Ustedes podrán pensar que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra; pero no es posible, Él es el Dios del hombre, y su compasión es igual para el hombre piel roja como para el hombre piel blanca.

La tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su creador. Los blancos también pasarán; tal vez más rápido que todas las otras tribus. Contaminen sus camas y una noche serán sofocados por sus propios desechos.

Cuando nos despojen de esta tierra, ustedes brillarán intensamente iluminados por la fuerza del Dios que los trajo a estas tierras y por alguna razón especial les dio el dominio sobre la tierra y sobre el hombre piel roja.

Este destino es un misterio para nosotros, pues no comprendemos el que los búfalos sean exterminados, los caballos bravíos sean todos domados, los rincones secretos del bosque denso sean impregnados del olor de muchos hombres y la visión de las montañas obstruida por hilos de hablar.

¿Qué ha sucedido con el bosque espeso? Desapareció.
¿Qué ha sucedido con el águila? Desapareció.
La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia.

Gran Jefe Seattle."

01 diciembre 2009

Mirador POP - Hidrogenesse

Estos días estaré en el blog de Mirador POP...

26 noviembre 2009

La Casa Azul y Nels Cline

Las dos reseñas para el FREEk! de noviembre:

NELS CLINE

Coward


Cryptogramophone


Nels Cline, el hombre elegante que suele comparecer a la derecha de Jeff Tweedy con levita y camisa, y que ostenta el mérito de lograr que el indie, esa abominable subespecie, deje de sentir pre-alergia ante los solos de guitarra, presenta su proyecto, no precisamente paralelo (ni rastro de Alt Country), sino más bien oblicuo. Música contemporánea, jazz y delirios dodecafónicos. Practiquen la gratitud.


CUATRO FREEKS




LA CASA AZUL


La nueva Yma Sumac (Lo que nos dejó la revolución)


Elefant


Guille Milkyway parece haberlo conseguido. Respeto reverencial de la crítica y éxtasis del público. Ello gracias a un sello con la paciencia suficiente para dejarlo ser, cada vez más, él mismo. Al menos esa es la sensación que da siempre que uno retorna al imaginario pop de La Casa Azul. No soy capaz de dar con ningún grupo de la escena alternativa con la entidad como para editar un disco dedicado a homenajear un año glorioso propio; en nuestro país, no recuerdo si lo han hecho, pero tal vez podrían permitírselo, Amaral, Héroes o LOVG, y pare usted de contar. Y eso que el video clip –incluido en dos diferentes versiones en una pista de datos- que ha acompañado el lanzamiento de este nuevo disco insiste en presentarnos a un Guille enmascarado (la timidez alcanza incluso a su dibujo animado), superhéroe, sí, pero que no es nadie sin sus cinco compañeros de grupo. El objeto pop integral florece en esta edición en digipack, donde la portada nos sitúa ante un imaginario cartel de cine tan futurista como naïf, es decir, ultrapop; en una esquina se homenajea a un icono tan entrañable como las gafas 3-D. ¿Y las canciones? Otra anomalía única: versiones en japonés, coreano, alemán e inglés de los grandes títulos de “La Revolución Sexual”, donde Guille delega en The Aprils, Yeongene (un tipo que debe ser famosísimo en Corea), Françoise Cactus, de Stereo Total, y Duglas T. Stewart, de BMX Bandits, ésta última directamente imprescindible. Y los cuatro cortes registrados en directo huelen a vacile; es que esos directos… ¡Que vuelvan ya!


CUATRO FREEKS

20 noviembre 2009

Ni crímenes ni castigos

Es viernes, así que les dejo algo fresco como un donut (de los antiguos, por supuesto).

El Ni crimen ni castigo de octubre está algo desactualizado, pero nunca lo subí porque el mes pasado se me hizo complicado.


El segundo, dedicado a Howe Gelb, lo iba a escribir para el FREEk! de noviembre a raíz de su actuación en el Monkey Week (ver crónica-relato de compañeros miradorpopistas aquí), pero también como consecuencia de haberlo sufrido seis meses antes en el Muñoz Seca del mismo Puerto de Santa María. Y no sé por qué, pero en el último momento decidí refrenar esa tendencia tan mía a poner a caer de un burro al cabeza de cartel de un festival justamente en el medio oficial del evento. Aún así, como uno no puede controlar sus impulsos, acabé escribiéndolo para Tentari, donde nunca debería ganar la autocensura.

El tercero es el textito que acabó conformando la columna de noviembre. Hala, que descansen.

Que sepas lo que hay


Fue una tarde, poco antes de que lanzase ese álbum que le permitiría, definitivamente, pasar el resto de su vida palpándose esas gónadas, una de las más deseadas de España por otra parte, a discreción; ese en cuya portada, en lugar del hijo de la iluminada angelófila y el Maestro, parecía presentársenos el intérprete de la presunta versión patria de House, Jordi Rebellón. Yo entrevistaba a Supervago y éste me descubría –aunque luego, por supuesto, ni me condenó ni nada- algo que yo, en mi permanente inocencia, desconocía: que Miguel Bosé no molaba nada. Como decía, poco después aparecía en el mercado Papito, probablemente el disco con mayor impacto comercial en España de la historia, a pesar de (o gracias a) Internet, y a su azucarada y hortera versión de algunas de las mejores canciones del músico, actor e industrial jamonero. Ahora sí que cuesta, después de un coñazo tan perdurable como una desinsectación industrial, reconocer que he berreado en el coche “Olvídame tú” y que, más de una vez, me he acostado triste mientras escuchaba y me imaginaba “junto a mi perro espiando horizontes… jap!”. Pero para eso estamos aquí, para, incluso, reivindicar su presencia en el Monkey Week 2010. ¡Feliz I Monkey Week!

Howe
boring are you?


Me da un poco de pena la unanimidad. En seis meses, Howe Gelb ha dilapidado en un par de visitas al Puerto de Santa María, no diría que su prestigio, pero sí el interés por volver a verle. Y es que llega un momento de tu vida en que resulta un poco irritante que un músico se presente ante ti como si estuviera ante un concurso-oposición, presentando su dilatado currículo y activando el piloto automático. El concierto de febrero ya arrojó dudas sobre si Gelb levitaba sobre impulsos jazzísticos, country, alt o rock. No crean que me pierdo. Aquello no trataba de conjunción de estilos, sino más bien de que el hombre no acababa de decidirse, de arrancar, de mostrarse cómodo en alguno de los lugares a los que nos proponía acompañarle. Impaciencia. Oye, Howe, ¿cuándo empezamos, bonito? Esas sensaciones se legitimaron durante el pasado Monkey Week, gracias a un concierto que fue de más (expectación) a menos (expectación) y donde ya no fue tan raro encontrar a quien compartiera la opinión de que Gelb recordaba a la versión más coñazo de Dire Straits.

Cuando protestan lo paso fatal


Las tres y media de la mañana. El pub cierra sus puertas y nos quedamos dentro con el referente del indie patrio. Éste agarra una guitarra de doce cuerdas por el mástil y, de inmediato, le da secamente a un La m; mi intuición se ve premiada cuando, a continuación, cambia a Sol M. El referente ha iniciado su recital privado con “Sufre mamón”. La tocará entera –se acuerda de la letra de cabo a rabo- y, para colmo, luego la explicará: “¡¡Es perfecta!! ¡¡Perfecta!! ¡Fijaos cómo los acordes mayores y menores están colocados estratégicamente!”. Siempre me han llamado la atención las reivindicaciones de Hombres G, así que me alegra lo que hace y dice nuestro referente. Pienso que la evidencia de que es un grupo con dos grandes discos (los primeros) y un buen puñado de canciones notables diseminadas por el resto adquiere marchamo de oficialidad, pero qué va… Veinticuatro horas más tarde, estoy poniendo discos y un aspirante a miembro-de-grupo-referente-de-indie-patrio, se acerca a pedirme explicaciones por pinchar “Sufre mamón”. Le cuento la historia de la noche anterior. No responde. Claro…

18 noviembre 2009

Freek! Noviembre: David Kano

Subo la entrevista que le hice a David Kano (Cycle, Krakovia) que, en realidad, es del mes de octubre, pero bueno...

Y dejo este enlace sobre Enrique Urquijo.



EL ORGULLO DEL PRIMER MUNDO

Tras arrasar con “Weak on the rocks” y desconcertar a la intelligentsia con Krakovia, David Kano retoma el proyecto con el que saboreó el éxito. Cycle han vuelto. No para quedarse, porque nunca se fueron, sino para permanecer. No, no es lo mismo.



Véndase. Dígame un par de motivos para votar a su partido; por qué comprar el disco de Cycle en estos momentos en los que nadie compra discos.


Ninguno. Nunca he tenido especial interés en hacer de Cycle un grupo superventas. Me gusta el segmento donde nos movemos; odio el mainstream. No soy quién para decir a nadie que compre nuestra música.

Hace algo más de un año, hablando de Guille Mostaza, te referiste a un concepto que yo nunca había oído ni manejado: “consumir música”. Me dijiste que no consumías la música que hacían Ellos y que Ellos no consumían el tipo de música que a ti te gustaba. ¿Sólo ves la música como un producto? ¿Es tu tipo de música la que ves como un producto? ¿Hay algún tipo de música que no veas como un producto?

No veo la música como producto, aunque hay mucha música/producto ahí fuera que es fruto del marketing y despachos, o sea, caca. Y la verdad, nunca he visto mi música como producto. Otra cosa es que me guste que los proyectos en los que me involucro estén bien presentados o que el arte del libreto y las fotos ofrezcan pistas de lo que se va a escuchar dentro del álbum; quizás haya gente que confunda eso con ser un producto.

En cualquier caso, supongo que estarás harto de todo este rollo. ¿Qué les dirías a todos los que se meten constantemente con lo que haces, tanto en Cycle como en Krakovia?

Nada. Me la suda.

El día que murió Michael Jackson leí a Francisco Nixon que hay músicos que se saltan el escalón de entretener para intentar directamente emocionar. En tu caso, está claro que lo primero está conseguido. ¿Te gustaría llegar a trascender o no te preocupa?

No me preocupa trascender o no. Y tampoco creo que haga música para entretener. Hago música para pasármelo bien, así de simple. Disfruto creando y alterando estados de emoción en el oyente.

Puede que algo parecido a trascender esté en el hecho de que “Apple Tree” o “Confussion” se han convertido en clásicos del electro que se siguen pinchando. ¿Te has sentido presionado por ello? ¿Cuál crees tú que es el tema que está a la altura de esos dos?


He de reconocer que sí, que cuando empecé a componer la música del segundo disco me sentí algo presionado, pero logré deshacerme de cualquier atisbo de ella encontrando el nuevo sonido de Cycle y abandonando el diálogo musical de "Weak on the Rocks". ¿A la altura? No me gusta comparar una canción con otra, para mi cada canción tiene vida propia. Es el público el que hace suyas las canciones, no yo.

¿Cuánto falta para que la metamorfosis de Guille Mostaza finalice y acabe siendo un chico malo como vosotros? Lo veo ya a huevo.


¡Claro! ¡Porque ya lo es! Fue fácil introducirlo en La Secta del Mal. No nos costó demasiado.

Te lo pregunté la otra vez y lo vuelvo a hacer. ¿Sigues con lo de la
publicidad? ¡De ser así estarás forrao entre una cosa y otra!


No me gusta hablar de dinero. Algún spot hago, pero lo que mas me pone en la vida no es exactamente la publi...